Este jueves nos convoca Myriam desde su blog DE AMORES Y RELACIONES con un tema que da para mucho; mucho mas de lo que podamos contar aqui, pero así y todo intentareos poner algo original.
Podéis ver el resto de aportes AQUI
―¿Qué ha pasado? ―preguntó Julián al llegar al tumulto de gente que se agolpaba en el portal, del que aun salía humo.
―¡¡Han sido los okupas, que tienen la luz pinchada!!. Tú que eres presidente: ¡Convoca una reunión! ¡Pero Urgentísimamente!
―Pero ¿qué es lo que ha pasado? ¿Un cortocircuito? ―inquirió.
―No se sabe aún ―contestó el más enterao.
―Pues mira, si se ha quemado su piso, no tendrán mas remedio… ―intentaba argumentar cabalmente el presidente.
―No, ha sido el piso de la colombiana; la de los tacones; la que vive encima de ti; pero seguro que han sido ellos manipulando lo que no deben tocar.
―Pero si están tres pisos más abajo.
―Da igual. Todo se comunica.
La llama prendió y todo el montón de gente que se había reunido empezó a cantar en plan mani antifascista:
―¡¡¡Okupas fuera, Okupas fuera!!!
―Mira, su propia medicina… ―observó el presidente― ¿Y ella está bien?
―No. Está muerta ―comentó el enterao―. Se la acababa de llevar la policía, justo antes de que llegaras.
―¿Qué está muerta? ¿Cómo que está muerta? No jodas… ¡Que marrón se nos viene encima ahora! ¿Quién es vicepresidente? ¿El gestor lo sabe?
―El marrón para los okupas. La poli se ha llevado dos de ellos. Aunque vivos… ―informó el enterao.
― Y ahora, ¿qué hacemos?
―Pos eso. Tú convoca una reunión que tenemos que ver algún modo de hacer presión para que se lleven de aquí a los que quedan.
El grupo se dispersó en cuanto los bomberos dejaron volver a los vecinos a sus casas. El incendio no había sido muy grave.
Al llegar Julián a su piso, lo primero que hizo fue levantar la tapa del váter y meter la nariz. Aun olía a cloroformo, aunque mucho menos. Tiró un par de veces mas de la cadena y echó más ambientador. Por fin consiguió su sueño de librarse de las fiestas nocturnas de viernes, sábado y domingo en el piso de arriba. Lo que mas le costó fue conseguir el cloroformo. Pero luego la idea de pegarle fuego al piso, para que se asfixiara la colombiana, sabiendo que todo lo que fueran incendios se lo cargarían a los okupas, fue un puntazo. A los sueños, casi siempre, hay que ayudarlos un poco.